La Tapicería de Aubusson y de la Marche, uno de los centros más destacados de la artesanía de lujo en Limousin, es célebre en todo el mundo. Aubusson es el único lugar donde conviven los oficios necesarios para realizar una tapicería. De igual prestigio gozan los esmaltes de los Monjes de San Marcial y la porcelana de Limoges, la “Capital de las artes del fuego”.
No podemos abandonar la región sin visitar el Castillo de Pompadour, unido al recuerdo de la célebre marquesa y su prestigiosa raza de caballos. O Ségur-le-Château, declarado uno de los Pueblos Más Bellos de Francia. Escondido en una curva del río Auvézère y construido en la roca, este pueblo medieval se extiende por las pendientes de un estrecho valle. Ineludible es también Collonges-la-Rouge donde las viejas casas del pueblo de gres púrpura reflejan la luz cambiante del año. Collonges es ante todo un burgo amurallado, una localidad aristocrática llena de blasones, palacios, torres y atalayas. También Curemonte, otro de los Pueblos Más Bellos de Francia, le dará la bienvenida desde las torres de sus tres castillos. Construido a lo largo de un largo promontorio, su arquitectura medieval es sorprendente.
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